El alcázar fue construido en el siglo IX por Izraq ibn Muntil en la
entrada oeste de Guadalajara,sobre el barranco del Alamín y es una gran
pena que se encuentre en estas condiciones,que puedes ver.

El Alcázar Real de Guadalajara es una fortificación de origen
andalusí del siglo IX situada en Guadalajara (España), convertida a lo
largo del tiempo en palacio real, fábrica de sarguetas y cuartel
militar.
Forma un recinto fortificado de algo más de una hectárea
sobre el barranco del Alamín y junto a la antigua carretera de
Madrid,desde su origen ocupa un espacio en la entrada oeste de
Guadalajara junto a la puerta de Bradamarte y separa el barrio artesano
de la Alcallería o de Cacharrerías del resto de la ciudad.
Su
principal función como fortificación andalusí es la de proteger la
entrada a la ciudad y vigilar el paso por el valle del río Henares y la
Campiña,durante la época cristiana cumple las funciones de palacio real a
imagen de los Reales Alcázares de Sevilla y del Alcázar de Córdoba, que
datan de la misma época, hasta su abandono y conversión, primero, en
fábrica de sarguetas y, después, en cuartel militar, última utilidad que
tiene hasta quedar destruido definitivamente en 1936.
Lo poco que
queda hoy en dia lo puedes observar en las siguiente fotografia hecha de
la parte trasera del alcazar el cual da al parque fluvial un parque de
joven construccion.

CONSTRUCCION Y EPOCA ANDALUSI
La construcción del Alcázar de
Guadalajara se realiza a lo largo del siglo IX en plena batalla en época
emiral entre los clanes bereberes Banu Salim y los muladíes Banu Qasi.
Hacia
el 862 el ejército de Musa ibn Musa sitia Guadalajara y asalta el
Alcázar, donde se alojaba su yerno Izraq ibn Muntil, por hacerse con el
control de la ciudad,musa cae herido en la batalla y muere en su
posterior llegada a Tudela.
El primitivo Alcázar termina de
construirse en el siglo X de manos del califa Abd al-Rahman III, cuyas
estancias visita con cierta asiduidad y utiliza como base militar, por
ser lugar de paso hacia las batallas con los reinos cristianos del norte
de la península Ibérica.
En el año 920, durante la campaña de Muez,
Abd al-Rahman III utiliza el Alcázar como base de operaciones para
planear las estrategias en las batallas.
En el año 1085 Guadalajara
cae en manos cristianas por la conquista llevada a cabo por las tropas
de Álvar Fáñez, al servicio del rey Alfonso VI de León y Castilla, y
pasa a formar parte del Reino de Castilla,se inicia con ello una nueva
etapa para el Alcázar, que pasa a destacar por sus funciones de palacio
real, lejos de su función defensiva primitiva.
CONQUISTA CRISTIANA
Con
la conquista cristiana de la ciudad por parte de las tropas de Alfonso
VI, el Alcázar pasa a ser lugar de estancia para los reyes castellanos,
quedando documentadas especialmente las del propio Alfonso VI, Alfonso
VIII, Fernando III, Sancho IV y Alfonso XI èste último manda edificar en
su interior una iglesia dedicada a San Ildefonso y la dota de "grandes
posesiones e instituyendo capitanías".
Será precisamente en tiempos
de Alfonso XI, durante el siglo XIV, cuando el Alcázar de Guadalajara
goce de su mayor esplendor,bajo su reinado, tras las reformas impulsadas
por la infanta Isabel de Castilla, señora de Guadalajara entre 1292 y
1311, junto con las del Convento de Santa Clara, el Alcázar se convirtió
en un auténtico palacio real al estilo mudéjar construyéndose las
alhanías, el patio central, las albercas, la qubba, los baños, los
sótanos y la torre que un siglo después, en tiempos de los Reyes
Católicos, sería el conocido como peso de la Harina.
Para la profunda
reforma llevada a cabo los arquitectos se basan en planos de los
palacios del Real Monasterio de Santa Clara de Tordesillas, del Convento
de Santa Clara de Astudillo y del de León y en los alcázares de Córdoba
y de Sevilla,de hecho, el patio central pudo haber sido una recreación
del patio de Doncellas del de Sevilla.
Tal fue el esplendor y el
prestigio con que goza el Alcázar durante el reinado de la dinastía
Trastámara, herederos de la dinastía Borgoña, que se celebran en sus
dependencias las Cortes de Castilla en 1390, siendo rey Juan I, y en
1408, siendo regentes por la minoría de edad de Juan II, Catalina de
Lancáster y Fernando de Antequera.
En 1436 se celebra allí la boda
del que sería años después segundo marqués de Santillana y primer duque
del Infantado, Diego Hurtado de Mendoza y Figueroa, con María de Luna,
que en 1448, con el afianzamiento de la familia Mendoza en Guadalajara
reciben de manos de Juan II el nombramiento de Alcaides del Alcázar de
Guadalajara.
La toma de Guadalajara en 1460 por parte de las tropas
de Enrique IV para expulsar a los Mendoza, que se habían hecho poderosos
en la villa, deja el Alcázar en parte destruido lo que provoca que, una
vez devuelta la ciudad a los Mendoza, Íñigo López de Mendoza y Luna,
segundo duque del Infantado, promoviese la construcción del Palacio del
Infantado como nuevo lugar de residencia familiar.
Así, el Alcázar
Real comienza a caer en desuso y los posteriores duques del Infantado
empiezan a utilizar sus dependencias como almacenes y, en lo poco que
quedaba en pie, como sede concejil.
La destrucción casi total de lo
poco que queda del palacio que formaba el Alcázar sucede en 1520 con el
acuartelamiento en sus dependencias de la nobleza y el pueblo de
Guadalajara para sumarse a la causa de los Comuneros de Castilla,con la
toma de Guadalajara por parte de las tropas de Carlos I lo poco que
quedaba del complejo palaciego que formaba el Alcázar Real de
Guadalajara queda destruido casi en su totalidad.
Real Fábrica de Paños y Real Fábrica de Sarguetas de San Carlos,que se hubico mas tarde en Brihuega.
En
1718 Felipe V, tras la Guerra de Sucesión que le alza al trono y de su
boda con Isabel de Farnesio en el Palacio del Infantado, como
agradecimiento a Guadalajara, otorga la posibilidad de instalar una
manufactura real en la ciudad,se trataría de una Real Fábrica de Paños.
La
ubicación sería el palacio de los Marqueses de Montesclaros, justo
enfrente del Alcázar y del palacio de los Duques del Infantado,para
acometer las mejoras precisas que adaptasen el viejo palacio en fábrica
se decide utilizar materiales procedentes de los restos del Alcázar.
Pronto
se quedan pequeñas las instalaciones de la fábrica en el palacio de
Montesclaros para la producción prevista por sus responsables y deciden
ampliar las instalaciones,se presentan proyectos para levantar otra
fábrica de paños en Brihuega, San Fernando de Henares y Torrejón de
Ardoz, o bien realizar una ampliación en los terrenos del viejo Alcázar
de Guadalajara,finalmente se toma la decisión de levantar las de
Brihuega y San Fernando y ampliar la de Guadalajara.
Con ello, en
1778 se derruyen parcialmente los restos del Alcázar para instalar allí
la ampliación de la Real Fábrica de Paños bajo los trazos diseñados por
el Maestro de Obras de la Real Fábrica, Diego García.
Esto provoca
que terminase de demolerse el viejo palacio medieval dejando en pie tan
solo sus muros perimetrales que servirían de sustento del edificio de la
fábrica,el nuevo edificio tomaría el nombre de Real Fábrica de
Sarguetas de San Carlos.
Esta utilidad de fábrica de paños y
sarguetas se mantiene hasta la "guerra de la Independencia", cuando
vuelve a servir como cuartel militar recuperando su función primigenia
como alcázar, donde queda inhabilitada como fábrica en 1812 como
consecuencia de los daños sufridos.
En 1833 queda definitivamente
definido como cuartel militar al instalarse allí la Academia Superior de
Ingenieros de Guadalajara, lo que lleva a que en 1860 se reformase
profundamente las instalaciones del alcázar y del palacio de
Montesclaros para adecuarlos a su nueva función.
INGENIEROS MILITARES Y CUARTEL DE GLOBOS
Los
dos edificios de la antigua fábrica de paños quedan fuera de uso a
tales efectos y son destinados a nuevos cometidos. Por una parte, en
1833, en el palacio de Montesclaros se instala el cuartel de San
Fernando, destinado como Academia Superior de Ingenieros del Ejército y
sede del Tercer Regimiento de Ingenieros, por otra parte, el Alcázar se
destina, en un principio, para acuartelar a varios destacamentos de
manera temporal hasta que en 1860 se remodelan las instalaciones y se
construye un nuevo edificio que servirá como cuartel militar al que se
le da el nombre de San Carlos y Santa Isabel.
En 1896 se instala en
el moderno cuartel de San Carlos los despachos del Servicio de
Aeroestación Militar, que tiene como lugar de maniobras el Parque de
Aerostación de los Manantiales, en el que posteriormente se ubicase
barrio de los Manantiales.
En este complejo militar empieza a
funcionar en 1900 y es donde, de manos de Pedro Vives Vich, tiene inicio
la aeronáutica española, tanto en aerostación como en aviación, lo que
le vale el sobrenombre de "cuartel de Globos" que le da la población de
Guadalajara por la gran cantidad de estos dirigibles que se elevaban
desde estas instalaciones asombrando a toda persona que los veia volar
en la ciudad de Guadalajara.
Falto de espacio en el palacio del
Infantado, en 1900 es también instalado en los terrenos del Alcázar y
del cuartel de San Carlos la sección masculina del Colegio de Huérfanos
de Guerra.
DESTRUCCION
Durante la última Guerra Civil las tropas
rebeldes se acuartelan en el cuartel de San Carlos. La respuesta de las
tropas republicanas se produce el 22 de julio de 1936 con el ataque al
cuartel mediante bombas incendiarias que dejan el edificio en llamas y
en desuso.
El ataque aéreo perpetrado por los rebeldes sobre
Guadalajara el 6 de diciembre de ese mismo año, el mismo que destruye el
palacio del Infantado y gran parte de la ciudad, acaba con lo que
quedaba de las instalaciones del Alcázar dejando en pie los pocos muros
que hoy se ven. Desde entonces,el Alcázar Real de Guadalajara pasaría 69
años de abandono absoluto hasta que en 1998 se comenzaron las primeras
excavaciones arqueológicas para el estudio y consolidación de los restos
que deja esta fortificación,de lo que podras leer mas informacion al
final de la publicacion,siendo esto lo ultimo que ocupa la informacion.
FASES Y MATERIALES CONSTRUCTIVOS
En los muros del Alcázar Real se pueden distinguir las capas correspondientes a cada fase constructiva.
Las
excavaciones y los estudios arqueológicos que se llevan realizando
desde 1998 han dado como resultado la posibilidad de identificar entre
sus restos cuatro fases constructivas en el recinto del Alcázar Real de
Guadalajara, una primera correspondiente al alcázar andalusí, otra al
palacio mudéjar, una tercera a la fábrica de paños y la cuarta
correspondiente al cuartel de San Carlos.
ALCAZAR ANDALUSI
El
alcázar andalusí fue levantado en el siglo IX y perduró en pie hasta la
conquista cristiana de Guadalajara en el siglo XI. Apenas quedan restos
del antiguo alcázar originario, si acaso la estructura trapecial, casi
rectangular, con torres propia de las fortificaciones, además de los
cimientos de los muros originarios sobre los que se levantó el posterior
palacio mudéjar y de los materiales extraídos de éstos usándolos para
las posteriores edificaciones.
Este alcázar original fue construido a
base de argamasa de cal, material que sería aprovechado en posteriores
procesos constructivos.
PALACIO MUDEJAR
El palacio mudéjar se
edificó sobre el alcázar original y se aprovechó la estructura y los
materiales procedentes de las ruinas de la fortificación. Se volvió a
usar la argamasa de cal reforzada con el ladrillo para mantener la
estructura del palacio. Además, la yesería fue importante para adornar
las distintas partes del palacio.
Las excavaciones llevadas a cabo a
finales de los años 1990 dejaron a la vista las bases estructurales del
palacio mudéjar que fue definitivamente destruido en el siglo XVI.
REAL FABRICA DE SARGUETAS
Para
la construcción del edificio de la fábrica de San Carlos se aprovechó
el recinto suroccidental del antiguo palacio, reforzando los muros
preexistentes mediante ladrillo visto y hormigón y abriendo unas
ventanas cara al exterior,también se aplicaron las bóvedas para resolver
el techo de la planta baja.
CUARTEL DE SAN CARLOS
Las necesidades
de ampliar las viejas dependencias del cuartel de San Carlos instalado
en la antigua fábrica de sarguetas supone un nuevo pabellón en la parte
sur del recinto exterior del Alcázar, junto a la antigua carretera de
Madrid,fue construido en dos plantas con ladrillo visto y una estructura
rectangular alargada.
PARTES DEL ALCAZAR PLANO ESQUEMATICO DEL RECINTO
PUERTA OESTE
Se
sitúa el oeste del recinto del Alcázar Real y permitía acceso directo
al arrabal de Cacharrerías, zona de entrada a Guadalajara desde el
oeste. Seguramente en sus inicios el Alcázar ya contaba con una puerta
en este lugar; aun así, la puerta noroeste data del siglo XIV. Fue
construida con tapial de argamasa de cal, como todo el muro noroeste.
Estuvo adornada con una fachada ornamental de ladrillo presidida por
arcos túmidos al estilo mudéjar.
QUBBA O SALON DEL TRONO
Es de
planta cuadrada y estuvo ubicado en una de las torres del muro noroeste
construidas durante la ampliación llevada a cabo en el siglo XIV. Se
cubría, probablemente, por un techo irregular de madera. Estaba
precedido por alhanías y abierto al patio central a través de una
galería comunicante que lo rodeaba.
BAÑOS Y LETRINAS
Esta
dependencia estaba situada junto a la qubba hacia el norte y se trataba
de una amplia sala acondicionada con una serie de bañeras y termas para
la higiene y el disfrute personal de los inquilinos reales. Las letrinas
constituían un espacio independiente y abierto.
SALONES Y ALHANIAS
Fueron
construidas con el Alcázar original en el siglo IX junto al muro
noreste y tienen una planta rectangular que constituyen un gran salón
central flanqueado por dos alhanías. Se reconstruyen en el siglo XI con
la conquista cristiana y su conversión en palacio real y en el siglo
XIV, con la reforma llevada a cabo por Alfonso XI, se le añaden unas
ventanas hacia el patio y hacia el exterior y se amplían las estancias
con el fin de dar cobijo a la numerosa corte noble.
PATIO Y ALBERCA
El
patio central del Alcázar es obra de los siglos XIII y XIV y estuvo
dotado de un gran jardín en forma de crucero y una alberca central
construida con un tapial de cal,el patio estaba rodeado por un claustro
porticado compuesto por pilares octogonales con filigrana de yeserías.
FABRICA DE SAN CARLOS
Fue
levantada por Diego García en 1778 en la parte suroeste del palacio,
cuyos muros fueron utilizados como soportes del nuevo edificio,la
fábrica constituía un recinto de dos plantas y con ventanas en la parte
superior del edificio para iluminarlo durante las horas del día.
SOTANOS Y CABALLERIZAS
Son
las estancias más bajas del Alcázar y se sitúan justo sobre el barranco
del Alamín,se construyeron en el siglo XIII, fueron renovadas en el
siglo XVIII y tuvieron distintos uso hasta incluso después de la
destrucción del Alcázar en 1936,es una sucesión encarnada de bóvedas
sobre arcos formeros levantados en ladrillo.
PUERTA SURESTE
Se
levantaba en el muro sureste del palacio comunicándolo directamente con
la ciudad,se construyó sobre otra primigenia en el siglo XIII con piedra
labrada de mampostería proveniente de la fortaleza original.
Estaba
formada por una torre con un vestíbulo abierta por dos arcos a modo de
puertas,la puerta que comunicaba directamente con el exterior, enfrente
de la cual había una buhedera abierta en el muro para proteger el
recinto de posibles ataques, y con otra puerta que daba acceso al
interior a través de una galería que rodeaba el recinto de este a oeste y
que comunicaba con las distintas dependencias del palacio y con las
caballerizas a través de unas escaleras.
PABELLON DE SAN CARLOS
En
1860 las dependencias del cuartel de San Carlos que ocupaban el antiguo
edificio de la fábrica fueron ampliadas con un nuevo pabellón más
moderno y adecuado a las circunstancias que el anterior,se levantó en la
parte sur con la fachada principal a pie de la carretera de Madrid el
nuevo edificio que recogerían los despachos de la Academia de Ingenieros
del Ejército, quedando el viejo edificio de la fábrica como colegio de
Huérfanos de Guerra.
PESO DE LA HARINA
En el siglo XIV se levantó
con la ampliación del Alcázar una muralla exterior que reforzaba la
defensa del recinto frente a la ciudad,en el extremo sur de la nueva
muralla se alzó una nueva puerta de entrada en forma de torre hecha con
en tapial de argamasa de cal al estilo de la puerta oeste.
En el
siglo XV se instaló en el interior de la torre el pósito de cereales,
que le dio nombre hasta la actualidad,con la ampliación del cuartel de
San Carlos en 1860 se levantó allí, aprovechando la estructura del Peso
de la Harina, la torre de señales de aeroestación, culminada por un
palomar, que quedó destruido con el bombardeo de 1936 una verdadera
pena.
ESTUDIOS ARQUEOLOGICOS
En 1996 se decidió llevar a cabo un
estudio arqueológico del alcázar ante la posibilidad de construir en sus
terrenos un teatro,los primeros estudios recomendaron no edificar
encima de esos terrenos por la posibilidad, que luego se tornó en
realidad, de que existiesen importantes restos del pasado,se inició
entonces una serie de campañas arqueológicas en el Alcázar Real de
Guadalajara.
Desde 1998 se están llevando a cabo una serie de
excavaciones y estudios arqueológicos que han ido dejando al descubierto
las distintas capas y estancias correspondientes a cada época.
La
primera campaña de excavaciones en el Alcázar tuvo lugar entre 1998 y
2001, donde mediante un taller de empleo se realizaron las primeras
excavaciones donde vieron la luz los primeros restos del palacio
bajomedieval, como elementos ornamentales y las primeras estructuras, y
se consolidaron las caballerizas.
En 2004 el Ayuntamiento de
Guadalajara concedió el proyecto de estudio sobre el Alcázar a la
Escuela de Estudios Árabes del CSIC bajo la dirección del doctor Julio
Navarro Palazón,el proyecto se dividió en dos campañas,una de agosto a
diciembre de 2005 y otra de julio de 2006 a enero de 2007.
Durante la
primera campaña se realizó una limpieza general de los restos con el
fin de dejar preparados los terrenos para la siguiente campaña y se
intervino puntualmente para conocer la distribución del palacio mudéjar.
Se
descubrieron en esta primera campaña varios objetos cotidianos de
varias épocas correspondientes con las de la vida del Alcázar tales como
vasijas o juguetes,en la segunda campaña se consolidaron y los muros
los restos que necesitaban de tal actuación, se limpió el peso de la
Harina y se preparó para la apertura del monumento a la visita de los
ciudadanos,sin duda aun que quede poco del Alcazar adorna el paseo por
el parque y aporta un bonito contraste entre las demas construcciones
actuales.
