viernes, 3 de julio de 2015

PUENTE COLGANTE RIO HENARES AZUQUECA DE HENARES (GUADALAJARA)

Ya en su curso bajo, comprendido entre Humanes y la desembocadura en el Jarama, el Henares se muestra como un río maduro, con pendientes que oscilan entre el 1 y el 2 por mil, y un curso tortuoso y de meandros abundantes.
Tras regar Guadalajara y Azuqueca de Henares penetra en la provincia de Madrid, que ya no abandonará, sirviendo de límite entre los términos municipales de Alcalá de Henares y Los Santos de la Humosa.
En este último tramo no recibe afluentes de importancia, pero sí numerosos arroyos y barrancos, pudiendo citarse en la comarca de Alcalá de Henares a los siguientes:
Arroyos de las Monjas, Camarmilla, Bañuelos, Torote, Ardoz y del Valle, todos por la derecha; por la izquierda tan sólo son reseñables varios barrancos de aguas temporales en el término municipal de Los Santos de la Humosa (barrancos del Pozo y de Yuste, y arroyos de Peñarrubia, de las Ánimas, del Taral, del Ciego y de Valdezarza) y alguno más en el propio término municipal de Alcalá (barrancos de la Zarza y del Viso).
Tras un curso de más de 160 kilómetros de longitud el Henares se une al Jarama por la izquierda, a 552 metros de altitud, al noroeste de la localidad de Mejorada del Campo,su cuenca, de 4.144 kilómetros cuadrados, es extensa y rica en pesca si bien la contaminación de su curso bajo, importante a partir de Guadalajara, ha hecho disminuir mucho la riqueza piscícola de este tramo fluvial lo que es una pena. 
Otros lugares de interés histórico son el Camino de la Barca (que nacía en la misma plaza de San Miguel, yendo hacia el río, en cuya orilla se tomaba la gran barcaza, que existía ya en el siglo XVI, transportaba cosas y gentes al otro lado del río, término de Chiloeches y por dicho camino nos podemos encontrar con un puente colgante de madera fechado en 1879.
La Acequilla que existe como lugar estratégico junto al río desde, al menos, el siglo XV,allí hubo una venta, propiedad de la Orden de Calatrava, incluida como bien de la encomienda de Auñón no es de extrañar por sus fertiles tierras que hoy en dia se sigan cultivando.
Fue una finca amplia, de riego, en el siglo XVI era del marqués de Auñón, don Melchor de Herrera, quien también adquirió la dehesa de Casasola, al otro lado del río Henares,la historia de La Acequilla se extiende también por numerosos y sucesivos señoríos:
A inicios del siglo XVII pasa a manos de Pedro Franqueza, secretario de Estado, y en 1614 pasó a don Luis de Velasco, primer marqués de Salinas del Río Pisuerga (virrey que fuera de Nueva España y de Perú).
Entonces adquirió el rango de villa (antes que Azuqueca). Hasta 1869 permaneció en poder de este linaje, procediéndose entonces a la venta de sus bienes: el titular del marquesado era en ese momento José María Cervantes Ozta, y residía en México,la compró la familia Madrazo, que ya entonces tenían el título de marqués del Valle de la Colina.
El comprador entonces fue don Valeriano Madrazo-Escalera,además de los edificios centrales, que siempre tuvieron el aire de un pequeño castillete o palacio rural, es destacable en La Acequilla el puente colgante sobre el río Henares, decorado en estilo “art nouveau” dentro de un simple montaje como se puede ver.
Fue de uso particular y a pie,hoy en dia es imposible cruzarlo por el estado en el que se muestra desde luego una pequeña joya que nos regala el rio Henares a su paso por Azuqueca de Henares.

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