jueves, 2 de julio de 2015

LA ERMITA DE LOS ENEBRALES TAMAJON (GUADALAJARA)

La ermita de la Virgen de los Enebrales se encuentra al Norte de Tamajón por la carretera que conduce al pantano del Vado del que ya hablare en otra entrada , en el sorprendente,tranquilo y acojedor paraje de la "ciudad encantada".
Es una hermita alargada y grande, formada por una sola nave y construida en piedra y mortero. Se encuentra orientada a levante con puerta a mediodía, al abrigo de los vientos frios del invierno. Posee un atrio sujeto por seis columnas y un capitel en el muro de Levante. En la parte posterior de la ermita se halla un rosetón labrado en piedra.El edificio fue construido a principios del S. XVI y ampliado en el S. XVIII.
La virgen de los Enebrales, patrona de Tamajón, es conocida como "La Serrana" y muy venerada en toda esta comarca.A finales de agosto tienen lugar las fiestas patronales de Tamajón, en honor a Nuestra Señora Virgen de los Enebrales.
Se trae a la Virgen en procesión hasta la iglesia parroquial, lugar en el que permanece hasta la celebración de la popular Romeria, el segundo domingo de septiembre, día en el que la imagen es llevada de nuevo a su santuario.
Existen numerosas leyendas sobre la Virgen de los Enebrales. Una de las más famosas cuenta que cuando un sacerdote iba camino de El Vado para celebra misa, salió a su paso una enorme serpiente, al verla el curo pidió ayuda a la Virgen. Ésta se apareció sobre un enebro y espantó al animal en memoria de este milagro se construyó la ermita, una bonita historia 
La tradición también nos cuenta que las puertas de esta ermita deben estar siempre abiertas y servir de refugio al caminante.En el pórtico de la parte exterior existían diversos cánticos o poemas que los peregrinos escribían movidos por su devoción.
Un lugar que personalmente me invita a la reflexion con un entorno facil de disfrutar gracias a sus sendas colindantes muy comodas espero que disfruteis el lugar como lo hago yo aqui os dejo unas imagen de la zona.
El templo presenta la orientación litúrgica habitual, ligeramente desviado (NE62º).
Inicialmente de estilo románico, s. XVI, su planta es rectangular de una sola nave con tramo recto del presbiterio rematado por un ábside de cabecera plana y bóveda de crucería, sacristía (4) adosada en su lado sur y contrafuertes en la nave y esquinas del ábside.
La nave (2) consta de cuatro tramos con columnas palmeadas en el arco de acceso al tramo recto del presbiterio (3) con cubierta a dos aguas de teja árabe y un ábside (3) iluminado por un amplio vano rectangular con cubierta apuntada a cuatro aguas de pizarra.
El acceso al templo, se realiza por el pórtico (1) sur en arco de medio punto con cinco grandes dovelas soportadas por mochetas y jambas lisas, protegido con un atrio (7) de planta cuadrada de seis vanos más el central de acceso; la clave muestra un escudo en el que se lee AVE MARÍA junto a la Luna (símbolo de la Inmaculada) y una R (¿Regina?); en sus cuarteles: barras, torres defensivas, leones rampantes y flores de lis.
 Sobre el, una hornacina y una deteriorada imagen de la Virgen con el Niño, ambas con restos de policromía.
Una cancela permite mantener el templo siempre abierto para cumplir la tradición popular.
En el segundo tramo de la fachada norte existe un vano de acceso cegado.
En la fachada oeste se encuentra un interesante rosetón muy bien conservado.
Fue realizada con sillares de buena calidad, bien cortados y de talla regular, asentados en hiladas regulares bien aparejadas.
IMAGEN DE LA PLANTA
Pórtico Sur; acceso al templo.
Nave.
Presbiterio, Altar Mayor y Ábside.
Sacristía.
Fresco de la leyenda de La Virgen.
Coro.
Atrio.
Signos lapidarios.
MARCAS DE CANTERIA
Se han identificado veintidós signos de cinco tipos diferentes situados en el primer arco de los lados este, oeste y sur del atrio, además de multitud de trazos, inscripciones y una cuadrícula,el estado de conservación, trazo y morfología de estos últimos sugieren que se trata de signos modernos.
El aspecto exterior de la piedra no coincide con los del resto del edificio y varios tipos de signos identificados son inusuales en el s. XVI, por lo que una posible hipótesis es que puede haber sido reutilizada de otro templo.
LEGENDA DE LA ERMITA DE LOS ENEBRALES
La leyenda cristiana que rodea a este santuario parece tener una génesis claramente precristiana, donde de nuevo la serpiente monstruosa hace acto de aparición, siendo un humilde cura salvado por intercesión de la Virgen, que a modo de un héroe mitológico-o heroína en este caso-, salva al sacerdote apareciendo posteriormente su talla sobre un enebro, lugar donde finalmente se construye en su honor este templo, que toma además el nombre de este árbol.
EL ARBOL COMO SIMBOLO DE LA SACRALIDAD
Dentro de la mitología cristiana que también hunde sus raíces en este mito pagano, se puede decir que la Virgen de los Enebrales actuó al modo de un San Jorge o un arcángel San Miguel.

No existe ninguna prueba que nos diga que estamos ante un antiguo lugar de culto ancestral, pero sí se dan una serie de indicios, como la leyenda, la sacralización de un bosque de enebros, en un paraje en el que también abundan las sabinas, y sobre todo el conjunto kárstico, además de calcáreo y calizo, tan llamativo, con abundas cuevas, que nos hacen creer en dicha posibilidad.
En más de un sitio web es calificado dicho paraje como santuario de la Prehistoria, pero, todo hay que decirlo, sin aportar ninguna prueba que atestigüe dicha afirmación, con lo que, como siempre, apelamos a la colaboración de cualquier persona que por aquí pase y sea conocedora de aquel lugar.Aunque no se sabe a ciencia cierta por la falta de evidencias, se sospecha que la actual ermita remodelada entre los siglos XVI y XVIII- sustituye a otra más modesta, románica en sus orígenes. Rodeada, como he dicho, por pinos y enebros, con la imponente sierra del Ocejón como telon de fondo, en sus proximidades se desarrolló una curiosa leyenda, que nos recuerda los famosos encuentros de héroes mitológicos, como Hércules, y también históricos, como Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, con terribles serpientes, que seguirían la tradición, posteriormente cristianizada de paladines celestiales como San Jorge o el arcángel San Miguel. 
En este caso, sin embargo, el protagonista fue un modesto sacerdote a quien el monstruo salió al encuentro, siendo salvado in extremis por intercesión de la Virgen, cuya figura se descubrió posteriormente en la rama de un enebro, de ahí el nombre.
El tema queda recogido en una pintura, probablemente del siglo XVI que, apenas distinguible -
recordemos que la ermita, quedó muy deteriorada en el transcurso de la Guerra Civil- adorna con el milagro una de las paredes laterales del interior del templo. Templo que, aunque tradicionalmente siempre ha tenido sus puertas abiertas para refugio de caminantes y peregrinos, actualmente se mantienen bajo candado para evitar robos y alteraciones de gente sin escrúpulos.
Conviene añadir que, por sus características, no es difícil de adivinar la existencia de cultos paganos en la Antigüedad, incluidos los druídicos.
Prácticamente a los pies del Ocejón, en su parte meridional, y no lejos de Tejera Negra, encontramos un lugar muy especial formado por un conjunto de rocas de sugerentes formas que, a imitación del famoso conjunto conquense, es conocido como la Ciudad Encantada de Tamajón, término municipal donde se encuentra este paraje natural en el que además se ubica la Ermita de la Virgen de los Enebrales, nuestra protagonista de hoy.

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